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Photo of Learning About Time Shapes Children’s Future: Mari Christine × Time & Timepieces School in ThailandPhoto of Learning About Time Shapes Children’s Future: Mari Christine × Time & Timepieces School in Thailand

Aprender sobre el tiempo da forma al futuro de los niños: Mari Christine × Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko en Tailandia

Con el deseo de ofrecer a los niños tanto un aprendizaje universal sobre el tiempo como experiencias enriquecedoras, Seiko continúa realizando la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko en Japón y en el extranjero.

En diciembre de 2025, la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko se celebró por primera vez en la escuela Ban Maelankam, en Chiang Mai, al norte de Tailandia. Apoyando esta iniciativa se encuentra la comunicadora intercultural Mari Christine, quien cuenta con una larga trayectoria en el apoyo educativo desde una perspectiva global.

Desde la fundación de la ONG Asian Women and Children’s Network (AWC) en 1996, Mari ha brindado de manera continua oportunidades de aprendizaje, principalmente a niños de las tribus de las colinas de Tailandia y a refugiados de Myanmar que tienen un acceso limitado a la educación.

Este taller fue posible gracias a la colaboración entre AWC, cuya misión es “crear una sociedad donde las mujeres y los niños asiáticos puedan elegir sus propias vidas y vivir con dignidad”, y la visión de Seiko de “empoderar a los niños para que imaginen su futuro”. A continuación, compartimos cómo la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko llegó a los niños en Tailandia.

Difundiendo el conocimiento sobre el tiempo en la escuela Ban Maelankam

Foto del edificio de la escuela Ban Maelankam

El edificio de la escuela Ban Maelankam

El taller se llevó a cabo en la escuela Ban Maelankam, ubicada en una zona montañosa a unas dos horas en automóvil desde Chiang Mai, al norte de Tailandia. Este fue el primer edificio escolar construido en 1998 por AWC, que estableció la instalación en respuesta a las peticiones de las madres locales que buscaban oportunidades educativas para sus hijos. La mayoría de los niños que asisten a la escuela pertenecen a la tribu Karen, una minoría étnica de Tailandia.

La Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko se desarrolló durante dos días en la escuela Ban Maelankam, que actualmente cuenta con unos 120 alumnos, desde educación infantil hasta secundaria. El primer día estuvo dedicado a los estudiantes de 3.º a 6.º grado de primaria, y el segundo día a los de 7.º a 9.º grado de secundaria.

Cuando el equipo de Seiko llegó a la escuela el primer día, los niños vestidos con trajes tradicionales interpretaron canciones y bailes en una ceremonia de bienvenida llena de alegría.

Foto de la Danza de la recolección de té

La “Danza de la recolección de té”, que representa las técnicas tradicionales de cosecha de té del pueblo Karen

La Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko: Aprender viendo, tocando y creando

La Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko combina la sólida experiencia de Seiko en Japón con un profundo respeto por las culturas locales y una atenta consideración de las necesidades de los niños en el extranjero. Hasta la fecha, más de 10.000 niños han participado en estos talleres.

La sesión comienza explorando la historia de la medición del tiempo, donde los participantes aprenden a través de presentaciones en video cómo se inventaron las tecnologías para medir el tiempo con precisión y cómo han evolucionado a lo largo de la historia.

Foto de la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko

La presentación incluyó ilustraciones para ayudar a los estudiantes a comprender la historia de los relojes mecánicos

Posteriormente, los niños tuvieron la oportunidad de observar la estructura interna de los relojes mecánicos Seiko utilizando lupas.

Para los niños, manipular relojes mecánicos fue una experiencia excepcional—“¡Es la primera vez que veo un reloj tan de cerca!”, decían con entusiasmo y asombro en la mirada.

Foto de la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko

A continuación, tuvo lugar la Experiencia del Artesano, donde utilizaron pinzas de precisión para sujetar diminutos tornillos e insertarlos en orificios de 0,9 mm de diámetro. En toda el aula se podían escuchar comentarios como: “¡Esto es difícil!”.

Foto de un estudiante artesano trabajando

Un estudiante “artesano” concentrado en su trabajo

Luego llegó la tan esperada actividad de elaboración de relojes de sol. Con el apoyo del equipo de Seiko, los niños ensamblaron sus propios relojes y los personalizaron con sus propios diseños en lápices de colores; cada uno, una creación única e irrepetible.

Foto de la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko

Los niños dibujaron con total libertad mientras decoraban sus esferas con lápices de colores

Foto de la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko
Foto de la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko

Una vez terminados sus relojes de sol, algunos exclamaron sonrientes: “¡Tómame una foto!”

Al finalizar la clase, todos salieron al exterior para comprobar cómo sus relojes de sol marcaban el tiempo, orientándolos hacia la luz solar y observando el movimiento de la sombra. Cuando los niños comprobaron que sus relojes indicaban la hora correcta de manera precisa, sus rostros se iluminaron de alegría y se escucharon expresiones entusiastas como: “¡Marca la misma hora que el reloj convencional!”.

Foto de la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko

Al preguntarles sobre sus impresiones tras el taller, los estudiantes compartieron comentarios como: “No sabía que medir el tiempo tuviera una historia tan larga” y “Me emocionó mucho construir mi propio reloj de sol”.

Durante el taller con los estudiantes de secundaria en el segundo día, surgieron reflexiones más profundas, como: “El tiempo siempre sigue avanzando. Por eso quiero vivir mi vida valorando cada momento”.

Supervisando las dos jornadas del taller estuvo Phakamon Tantibanlue, graduada de la escuela Ban Maelankam y que actualmente trabaja allí como profesora. Le pedimos su perspectiva como educadora sobre esta experiencia.

Foto de Mari Christine junto a Phakamon Tantibanlue

Mari Christine con Phakamon Tantibanlue, profesora de la escuela Ban Maelankam. Phakamon se graduó de la escuela Ban Maelankam en 1998 y continuó sus estudios de secundaria. A través de sus interacciones con Mari, desarrolló un gran interés por Japón y se especializó en idioma japonés en la preparatoria y la universidad. Ocasionalmente ha enviado cartas a AWC escritas en japonés, incluyendo el uso de caracteres kanji.

“Nuestras clases habituales se basan principalmente en libros de texto y videos, y dado que los niños viven en una zona montañosa, rara vez tienen la oportunidad de interactuar con objetos y mecanismos reales. Por ello, la experiencia de hoy de aprender sobre el ‘tiempo’ manipulando relojes reales ha sido invaluable y muy estimulante para ellos. Ver sus rostros llenos de entusiasmo me ha hecho muy feliz a mí también”.

Aprender sobre el tiempo da forma al futuro de los niños

Foto de Mari Christine

Mari Christine cuenta con una extensa trayectoria dedicada al empoderamiento de la mujer y el apoyo educativo en diversas partes del mundo, incluyendo su labor como Embajadora de Buena Voluntad del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat). Tras observar el taller, compartió sus impresiones sobre esta iniciativa.

“Además del valor educativo, me pareció que las explicaciones sobre los relojes estuvieron extraordinariamente bien preparadas. Los instructores de Seiko mostraron una habilidad destacada para conectar con los niños, lo que hizo que todos se sumergieran rápidamente en la elaboración de sus relojes de sol”.

Mari señala que ha observado algo particular en los niños de la escuela Ban Maelankam desde que comenzó a visitar la institución: las personas de esta región poseen una percepción del tiempo y unos valores diferentes a los de otros grupos étnicos.

“Muchas personas pertenecientes a minorías étnicas migran a las ciudades para trabajar y no vuelven a sus comunidades de origen. En cambio, el pueblo Karen aún mantiene la costumbre de aportar lo aprendido en el exterior en beneficio de su propia comunidad. Esto significa que lo que aprenden y experimentan fuera no solo contribuye a su éxito personal, sino que también enriquece el futuro de su entorno”.

Foto de la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko

Mari explica que el estilo de vida del pueblo Karen, volcado en la agricultura y la silvicultura y en estrecha armonía con la naturaleza, refleja una noción del tiempo semejante a la que compartían los japoneses en el pasado.
“Se despiertan al salir el sol y regresan a sus hogares al atardecer. Su sentido del tiempo, guiado por los ritmos de la Tierra más que por los relojes, guarda similitud con la manera en que la sociedad japonesa percibía el tiempo en épocas anteriores”.

Mari comenta que experimentar la forma en que el pueblo Karen vive el tiempo en sintonía con la naturaleza la ha llevado a reconsiderar nuestra propia relación con él.

Esta vivencia también la hizo reflexionar sobre el impacto de la participación empresarial en iniciativas de apoyo educativo.

“Es fundamental que las empresas se involucren en el apoyo a la educación. A medida que la comunidad y la sociedad progresan, ese valor generado termina retribuyendo positivamente a las propias empresas. Y para los empleados, sentir que su labor diaria contribuye al bienestar social refuerza su sentido de orgullo”.

Foto de Mari Christine

Mari apreció profundamente el impacto positivo que este taller generó en los niños y expresó su deseo de que esta actividad pueda realizarse todos los años.

Al preguntarle sobre el futuro que anhela para los niños a través del aprendizaje sobre el tiempo, Mari respondió con convicción:

“Deseo que estos niños crezcan con la certeza de que su mañana será mejor que su hoy, y de que el día de mañana traerá aún mayores posibilidades. La educación es una herramienta transformadora para lograrlo, pues educarse implica adquirir la capacidad de discernir lo correcto y cultivar la propia autoestima.

Es probable que muchos de ellos hayan reflexionado sobre el tiempo por primera vez hoy, pero comprender el valor de la puntualidad ayuda a construir relaciones de confianza en la sociedad futura y puede abrir nuevas oportunidades profesionales y personales. Por ello, espero que apliquen gradualmente lo aprendido hoy en su vida cotidiana”.

A través de esta iniciativa

Foto de la Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko

La Escuela de Tiempo y Relojes de Seiko en la escuela Ban Maelankam no fue solo una sesión informativa sobre la historia y el funcionamiento del tiempo, sino también una experiencia formativa que invitó a los niños a reflexionar sobre sus propias vidas y su porvenir.

Aprender sobre el tiempo significa descubrir la inmensidad del mundo y comenzar a trazar el propio camino. Cada aprendizaje contribuye a moldear el futuro de estos niños, y estas dos jornadas nos dejan una profunda sensación de esperanza.

Redacción: Mai Yoshino (Huuuu Inc.)
Fotografía: Shiori Banjo
Edición: Huuuu Inc.

Photo of Mari Christine

Perfil de Mari Christine

Comunicadora intercultural / Profesora visitante en la Universidad Cristiana de Mujeres de Tokio / Presidenta de la Fundación Metropolitana de Tokio TSUNAGARI. Vivió en Japón hasta los 4 años debido al trabajo de su padre y posteriormente residió en Alemania, Estados Unidos, Irán, Tailandia, entre otros países. Tras regresar a Japón por su cuenta, se graduó en la Facultad de Cultura Comparada de la División Internacional de la Universidad Sophia. Durante su etapa universitaria, ingresó al mundo del entretenimiento tras ser descubierta por un agente. Fundó la ONG Asian Women and Children’s Network (AWC), dedicada a la protección de los derechos de mujeres y niños, en la que se desempeña como directora. En el año 2000, fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de ONU-Hábitat.

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